Cerrar
todos artículos 20. noviembre 2019

Cómo viviremos en el futuro: un vistazo a la bola de cristal

¿Cómo viviremos en el futuro? ¿Cómo será nuestra vida dentro de veinte, treinta o cincuenta años? Conocer más a fondo estas cuestiones puede resultar fascinante e incluso inquietante. 

Para todos aquellos que hemos crecido de manera similar, incluso el presente se aprecia como si fuera el futuro, a pesar de que ya estamos bien equipados y familiarizados con los últimos smartphonestablets, etc.

La tecnología evoluciona a un ritmo cada vez más rápido y se está convirtiendo en parte de nuestras vidas cotidianas. Hace 30 años no teníamos ni idea de lo que podía ser internet y hoy en día no somos capaces incluso de imaginar cómo sería el no poder buscar algo en internet de manera inmediata. 

¿Qué será imprescindible para nosotros en el año 2050 y que en la actualidad ni siquiera conocemos? Para salir de dudas vamos a echar un vistazo a la bola de cristal para ver cómo viviremos en el futuro. 

Nos sirve como inspiración la reconocida empresa mallorquina de construcción Alibaz Construcción que celebró su vigésimo aniversario en octubre del 2019 bajo el lema “Vivir en el futuro”. La empresa familiar invitó a tres generaciones de arquitectos para que presentaran su visión de la vida en el futuro. Pudimos estar con Paloma y Jaime de OHLAB, quienes presentaron nuestra Casa Xaloc como una visión de una vivienda pasiva e incluso de cero energía

Nos picó la curiosidad y decidimos buscar en internet perspectivas, visiones y predicciones científicas sobre cómo viviremos, trabajaremos y nos moveremos los humanos en el futuro. 

¡Allá vamos!

Lo primero es lo primero: ¿Cómo será el clima en el futuro? 

Para entrar en el tema comenzamos con el peor de los casos publicado este año por el grupo de expertos australianos “Breakthrough”. En el caso de que se ignoren las recomendaciones del Acuerdo Climático de París, el fin de la humanidad comenzaría ya en el año 2030.

Como consecuencia, veinte años más tarde, en el año 2050, el nivel del mar habrá aumentado un metro. El 55 por ciento de la población mundial estará expuesta al calor mortal durante al menos 20 días al año. Los fenómenos meteorológicos extremos serán muy comunes e importantes ecosistemas, como los arrecifes de coral o el Amazonas, desaparecerán. El agua potable y los alimentos serán escasos, e incluso algunas partes de la Tierra serán inhabitables debido al calor. 

© Nicola/Adobe

El grupo de expertos australianos no es el único en presagiar lo peor. Un estudio reciente de la Unión Europea sobre las tendencias mundiales para el año 2030 también afirma que, si las temperaturas continúan aumentando después del 2030, la humanidad estaría amenazada con extinguirse, sin olvidar a muchas especies de la flora y la fauna. 

El impacto del cambio climático, por brusco que sea, llegará a ser un tema crucial que dará forma a nuestras vidas futuras en la Tierra. Otro aspecto importante será el avance del desarrollo tecnológico.

Anna Simpson, una coach futurista e innovadora, diseñó un interesante escenario sobre cómo podría ser nuestra vida en el año 2050, basándose en condiciones y evoluciones reales. ¡Merece la pena leerlo!

A continuación, veremos las tendencias, cómo viviremos en el futuro y cómo subsistiremos.

¿Dónde y cómo viviremos en el futuro? 

Es evidente que urbanizar es la tendencia hoy en día. Más de la mitad de la población mundial ya vive en ciudades, y para el 2050 será más del 60%, según un estudio del Instituto Fraunhofer. Además, la población mundial sigue creciendo y para el 2050 entre 9,4 y 10,1 billones de personas vivirán en la Tierra. 

Esto significa que en el futuro cada vez más personas vivirán en espacios cada vez más restringidos. No solo eso tiene impacto en el futuro diseño de la vivienda en las ciudades, sino que también la tendencia al individualismo de los habitantes de las ciudades jugará un papel importante, puesto que se predice un aumento de los hogares unipersonales. 

© Alexander Ozerov/Adobe

Tiny o micro housing es un enfoque para hacer frente a esta situación en el futuro. Al mismo tiempo, el espacio vital será cada vez más pequeño, mientras que habrá más espacios o lugares para compartir o utilizar para diferentes funciones. Esto a su vez promociona la tendencia creciente hacia una cultura comunitaria y de intercambio. 

Como consecuencia, las ciudades del futuro se caracterizarán por poseer rascacielos y barrios que harán que se combinen espacios privados con espacios compartidos. Se trata de, por ejemplo, áreas de cocina y comedor (compartir alimentos está ya a la orden del día), espacios de reparación y fabricación, coworking o lugares comunes para el cuidado de niños y ancianos. 

El futuro de la alimentación: granjas urbanas y carne del laboratorio

La agricultura urbana cobrará importancia en el futuro, ya que posibilitará la producción de alimentos allá donde la gente vivirá en el futuro. Ya sea en invernaderos en las azoteas de los rascacielos, en antiguos almacenes, en naves industriales o en granjas verticales especialmente construidas, la agricultura del futuro ya no solo se lleva a cabo en la superficie, sino también en el aire y además, puede prescindir de la tierra y de la luz solar. 

Además de verduras, ensaladas, hierbas y frutas, se cultivarán también algas nutritivas, que tendrán un papel más importante en nuestra dieta. La carne no procedeá de animales vivos, sino de un laboratorio. Incluso hoy en día algunas empresas, como Beyond Meat, están experimentando con filetes procedentes de tubos de ensayo. 

Hydroponik (Foto: DN6/Adobe Stock)

De la misma manera que la tecnología determinará la producción de alimentos, también afectará a la forma en la que nos alimentamos y nos mantenemos saludables. 

Los inodoros, espejos y cepillos de dientes inteligentes controlarán nuestra salud y nos harán recomendaciones sobre cómo equilibrar los nutrientes que nos faltan mediante nuestra dieta. De esta manera y de acuerdo con nuestra casa inteligente o smart home conectada a la red, después de encontrar una deficiencia específica, nuestro inodoro podrá comunicarse con nuestro frigorífico o electrodomésticos de la cocina, eligiendo la comida adecuada para nosotros y así compensar la deficiencia. 

Nuestro hogar estará plagado de alta tecnología,  así como nuestro puesto de trabajo también estará conectado a la red y será inteligente. 

¿Cómo trabajaremos en el futuro?

Ya hoy en día es visible que en el futuro la vida privada y el trabajo estarán cada vez menos dividios. Los espacios coworking, donde varias personas trabajan juntas, pero pertenecen a diferentes empresas, se podrán encontrar en las propias viviendas o en los vencindarios. 

La concepción de las oficinas se volverá más flexible e individual, y además existirá un entorno de trabajo para cada empleo. Con ayuda de tecnología avanzada, las oficinas estarán conectadas a la red y serán también inteligentes, desde ventanas inteligentes que regulan la calefacción y la luz, hasta encontrar y personalizar un escritorio con la ayuda de pantallas interactivas a través de aplicaciones de smartphones, e incluso organizar reuniones virtuales con traducciones simultáneas en cada idioma. 

La inteligencia artificial influirá y modificará significativamente el trabajo en casi todas las industrias. Las máquinas se encargarán de las tareas que hoy en día son llevadas a cabo por personas. Los robots, como los desrrollados por Boston Dynamics en la actualidad, ayudarán a levantar y transportar objetos pesados. Algunos trabajos estándares, como la contabilidad o la redacción de una noticia periodística, los realizará un software. 

(© chagpg/Adobe)

La automatización a través de la inteligencia artificial cambiará de los pies a la cabeza nuestra forma de trabajar.  “No es que la automatización quiera cambiar el trabajo. Es el trabajo el que cambiará tan drásticamente que incluso tendremos que llamar con otro nombre a lo que ahora hacemos”, afirma la futurista Amy Zalman en el The Guardian.

¿Cómo avanzaremos?

Con cada vez más personas en las ciudades, también el tráfico tendrá que cambiar. El auge de los coches eléctricos ya nos anticipa que la movilidad eléctrica será decisiva en el futuro. También la cultura del compartir dará forma a la movilidad, al igual que la conducción autónoma, ya sea con camiones autopropulsados o medios de transporte que se solicitan y se conectan entre sí para llevar a las personas de manera segura y sin problemas. 

(Foto: © zsuriel/Adobe)

Debido a que la vida y el trabajo de los habitantes de las ciudades se concentrará en vecindarios cercanos, la micro movilidad será clave en la movilidad del futuro. Ya hoy en día los scooters eléctricos están consquistando muchas ciudades o incluso, las bicicletas recargables, que se han convertido, con o sin motor, en una herramienta de transporte útil para los ciclistas de las ciudades.

¡Volvemos al presente!

Hasta aquí nuestro fugaz vistazo a la bola de cristal.

Para Soy el futuro es algo en lo que queremos ser partícipes y ayudar a formarlo. Aunque consideramos que somos unos optimistas intrépidos y creemos en nuestra contribución para mejorar un poco el mundo, somos conscientes de que el cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo y así lo será también en el futuro. 

Tendremos que cambiar radicalmente nuestro estilo de vida si queremos continuar viviendo en nuetro planeta. Personalmente, vemos esto como una oportunidad y esperamos con curiosidad, listos para ayudar a dar forma al futuro. ¿Te apuntas?

Get the latest news on sustainable architecture and our projects.

and don't worry – we won't spam you and we value your privacy. Read our privacy policy here.

nächster Artikel
Größe 
L
M
S
Lage 
Mallorca
Deutschland
Norwegen
Preis 
5
7
9
10


Urbanización privada 24 horas en el mejor ambiente, servicio de seguridad localizado, 3 pistas de golf, a 10 minutos en coche del casco antiguo, a 15 minutos del aeropuerto de Palma, colegios internacionales.